Archivo por meses: septiembre 2013

Vivir en Murcia I

El barrio
El barrio
Plaza Juan XIII
Plaza Juan XIII
Ronda Norte
Ronda Norte

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Altar mayor
Altar mayor
La cúpula
La cúpula

La Merced

Al fondo monumento a Salzillo
Al fondo monumento a Salzillo
Altar mayor
Altar mayor
Santa Eulalia
Santa Eulalia

Fachada de S. Juan d Dios

Precioso neo-mudéjar
Precioso neo-mudéjar
Museo Bellas Artes
Museo Bellas Artes

Rincon verde Rincon verdeYa muchos de vosotros sabéis que nos hemos mudado a Murcia.
Muchos piensan cómo es posible que nos hayamos cambiado a una capital de provincias, en lugar de seguir en Madrid.
Esta serie que pretendo desarrollar, y que colgaré en ‘viajes’, quiere dar respuesta a esa pregunta.
Muchos piensan en un sureste árido, seco, caluroso. En una ciudad pequeña, sin alicientes, sin vida. Pero están muy equivocados. En cada rincón hay árboles, muchas calles conservan sus arbolitos de sombra, hay pequeñas placetas con jardines, las grandes avenidas también están presentes y los edificios altos y llenos de cristales, alternan con fachadas barrocas y plazoletas con palacetes y casas del siglo XIX, con hermosos herrajes en las balconadas.
Hay un gran teatro clásico y otro más informal, un auditorio de música con sus programaciones anuales. Existen numerosos museos y vestigios que se pueden visitar, pero no quiero adelantar acontecimientos. Todo ello acompañado de diversas salas de exposiciones, conferencias y presentaciones de todo tipo.
Posee, pues, Murcia una oferta cultural variada y múltiple, pero -y esto es lo más importante- abarcable. Podemos ir andando a todas partes, no hace falta sacar las entradas con meses de antelación y con horas por delante para acudir a cualquier lugar por aquello de los atascos.
Se sale de paseo y se topa uno con los festejos, los desfiles o las actuaciones callejeras. Si los quiere evitar, también puede con facilidad, pues en todas las esquinas hay algún parquecillo recoleto en el que sentarse a tomar el fresco o el sol.
Nosotros vivimos en un pequeño barrio de calles sombreadas y edificios de cuatro plantas, lleno de comercios ‘con de todo’, del que, para la vida diaria, no es necesario salir. Posee un par de parquecillos cercanos, un gran hospital y algunos edificios públicos, además de colegios de todos los tamaños, muchos bares, farmacias y, por supuesto, varias tiendas de ‘chinos’. En cuanto sales del barrio, menos de doscientos metros, ya estás en grandes avenidas y plazas que dan paso a diversas calles amplias. El arbolado y las plazas con jardín te salen al encuentro a cada paso.

Los edificios notables alternan con espacios urbanos modernos en un equilibrio pocas veces logrado en las ciudades. Quizá el mejor ejemplo sea la plaza de la catedral, pero eso se queda para otro día.

Hoy simplemente mostraré el Edificio de la Universidad, antiguo convento de La Merced y que está en el puro centro de la ciudad, junto a una zona de grandes edificios de viviendas modernas y bien construidas. Los árboles están siempre presentes, como se puede comprobar.

Hemos hecho nuestra primera visita cultural a dos espacios notables.

El Museo de Bellas Artes que forma un hermoso conjunto con un centro escolar de estilo neo-mudéjar. El edifico del museo conserva las fachadas conventuales que se levantaban en el mismo lugar y posee una colección permanente de pintura que va desde el siglo XV hasta el siglo XX, con piezas más que notables, incluidos dos bocetos de Valdés Leal que sorprenden al no muy conocedor por su animado colorido. Lo mejor del Museo, entre otras cosas y para mi gusto: Las esculturas de Campillo y las pinturas de Rafael Tejeo.

La segunda visita fue a la capilla de San Juan de Dios, para ver una exposición temporal del imaginero, pintor y escultor contemporáneo Arturo Serra.
La capilla, su entorno exterior y sus restos arqueológicos son verdaderamente impresionantes. Ubicada sobre el alcázar islámico, es oblonga, con una cúpula muy curiosa y unas magníficas imágenes. Merece la pena verse.

Entre el Museo de Bellas Artes y la Capilla de San Juan de Dios, visitamos al paso la Iglesia de Sta. Eulalia. Es un hermoso edificio, en una alegre plazoleta que tiene un monumento a Salzillo. El interior tiene dos cosas notables, entre otras: Los trampantojos del altar mayor y de los laterales, y una capilla del Sagrario en donde se reúnen, siguiendo las indicaciones del Concilio Vaticano II la mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo.

Esta es nuestra primera visita cultural. El próximo mes haremos alguna otra y os iré mostrando las bellezas de esta ciudad.

 

Pan y circo

Primero, los bloques de piedra de Gibraltar. Después, los alardes pacifistas de Putin y los bélicos de Obama. Más adelante, los independentistas y sus sueños. En medio, el fútbol, el básquet y Nadal. Entremedias, las fiestas patronales; que si un Cristo aquí y una Virgen allá.
No se puede decir que no nos tengan entretenidos. ¡El circo ha llegado a la ciudad! Y no sólo a una, sino a todas a la vez. (Esto sea dicho con el máximo de respeto a los circenses, cuya dura vida admiro y muchas veces me sobrecoge).
En tanto estas distracciones se suceden, bien dosificadas, pues unas nos tocan al corazón, otras a los sentimientos patrios y la identidad (espacios sumamente sensibles), otras a los valores colectivos y las de más allá al ocio siempre necesario, junto con la bullanga y el ruido, los responsables (¿) de la res publica trabajan como chinos. Estrenan sus planes de estudio, al tiempo que echan a la calle a los interinos, no sacan plazas y demás, retocan las pensiones (lo de retocar es un decir), permiten que la deuda pública –pero ¿no estábamos en los recortes, la austeridad y la contención?- se dispare al 92% y pico del PIB, y en esa deuda pública los que más gastan son el gobierno central y las autonomías y, finalmente, echen las campanas al vuelo porque el paro bajó en 31 personas.
Señores/as: No cabe duda de que entre tanto circo, nos hemos olvidado del PAN.
Los sindicatos pían, pero la CEOE está encantada. Malo para las ovejas.
Y por si faltaba algo, estrenan, en la TVE que todos pagamos, un programa, por llamarlo algo, de caridad solidaria con los más desfavorecidos y anuncian otro para emprendedores: ¡Caramba, no me había dado cuenta, ahí está el pan!
El pan que en migajas les sobra a algunos y se reparte en un reality show. El estímulo a la creatividad en otro gran hermano de la empresa; esa de déjese usted los cuernos trabajando y ya veremos. Mientras, estará entretenido, si no gana para vivir. Y los demás mirando, como si fuéramos jubilados apoyados en la valla de una obra.
Miren ustedes, esto es una vergüenza ya de tal calibre que no me quedan palabras. Estoy hasta los pocos pelos que tengo. Primero creía que nos tomaban por tontos, hoy ya sé que, mal que me pese, somos definitivamente tontos o saben que lo somos.
Si al menos el circo fuera de calidad, no sería tan insultante que muchos estén al borde de la indigencia, que muchos estén ya al borde de la desesperación y que incluso los que tenemos un pasar digno, estemos asqueados y con ganas de emigrar.
Muchos se preguntan: ¿Qué país vamos a dejar a nuestros hijos y nietos? Yo me pregunto: ¿Qué se hizo del país en que viví, en el que trabajé, en el que salí de una dictadura hacia la democracia, en el que salimos hacia la igualdad y la justicia (aunque siempre deficientes), en el que construí una familia y me hice un hueco profesional?
No sólo el pan es malo, escaso y duro, el circo es aún peor.
Mientras, la gente se muere en Siria, los parados siguen en paro y a los viejos… que les den.

La Asociaciación Tacaná F&D

DSC06973ATacanaBN2La Asociación Tacaná (Formación y Desarrollo) tiene su sede en Murcia.
Es una asociación sin ánimo de lucro.
Está constituida por unas ciento cincuenta personas, entre socios, donantes, colaboradores y simpatizantes.
Promueve el Proyecto educacional ‘Somos libres’.
Gestiona las becas Kristina Iturralde.

En el curso 2013, ha financiado los estudios de seis muchachas, residentes en el Hogar Luis Amigó de Urbina-Cantel, Guatemala.
También ha financiado los estudios superiores de un joven de Totogalpa (Nicaragua)

Se propone seguir financiando los estudios de otros dos jóvenes nicaragüenses y de una muchacha más del Hogar en el curso 2014.

Tiene también el Proyecto de financiar la reparación de un invernadero para el cultivo de hortalizas de consumo propio para el Hogar.

Entre los días 4 y 15 de Noviembre de 2013 llevará a cabo una Exposición de Pintura y Artesanías en la Casa de la Cultura de Caravaca de la Cruz.

Se pueden leer más noticias y ver imágenes de sus actividades en su página de Facebook.
Se puede contactar a través de correo electrónico o por teléfono.

Cañón de Somoto (Nicaragua)

Adiós, Paquito

No recuerdo exactamente cuándo lo conocí, pero fue hace mucho, mucho, tiempo. El entonces era poco más que un mozalbete y yo una joven profesora contratada. Yo conseguí mi plaza y él se hizo un hombre, pero siempre fue para mí, Paquito.
No bien te veía entrar en la cafetería, ya sabía lo que tenía que ponerte en la barra. Cuando comías –y eso era todos los días, durante años-, te recomendaba el menú. Con gesto contenido y casi sin palabras te daba a entender que no hicieras esta o aquella elección.
La modernidad llegó al bar de profesores, introduciendo la nefasta costumbre de poner música a todas horas. Paquito se significaba por poner música clásica, lo que siempre era de agradecer. Con gesto furioso, la apagaba y se resignaba a cualquier ‘pachanga’, cuando subía el volumen de las conversaciones. En ese bar, de vez en cuando, había momentos de calma y tomar un café con el acompañamiento de un cuarteto de cuerda o de un coro era una verdadera delicia. Se lo decías y con una sonrisita apenas insinuada te miraba cómplice.
Con las clases que terminan a las dos y media y las que empiezan a las tres, se arremolinan los profesores, tratando de comer algo en esa media horita que se quedaba en un cuarto porque había que ir al otro edificio o al de más allá. Paquito se multiplicaba con gesto enojado; parecía que le molestáramos. Pero, lo que de verdad lo ponía furioso era no atender a todo el mundo con la celeridad y perfección que a él le gustaba.
Hace ya tiempo que dejé la Facultad y algunos de mis compañeros de años han desaparecido. En muchos casos, la enfermedad o la edad anunciaban ese final. No podía sospechar que desaparecería Paquito, arrebatado por un infarto fulminante.
Todas las ausencias son terribles y te muestran cómo el mundo que conociste va desapareciendo, dejando tras de sí un cierto rastro de nostalgia. Al morir alguien joven, de manera inesperada, la puerta del pasado que conociste se cierra de un portazo, dejándote ese poso de nostalgia y la sensación de que aquel es también un tiempo muerto y lejano al que ni siquiera tú mismo, por vivo que estés, perteneces ya. La muerte de Paquito es, más que otras, la clausura del pasado y, al tiempo, la convicción de que tu futuro propio, más o menos largo, ya no tiene vinculación con el espacio y el tiempo que ocupaste junto a Paquito.
Descanse en paz un compañero amable, discreto, servicial y atento.