Archivo por días: 11 noviembre, 2013

País insólito

Sale en la televisión un señor, presidente de una gran compañía, y dice muy serio: El paro ha subido porque antes de la crisis se crearon muchos empleos.

Sale otro señor en la televisión y anuncia con gran entusiasmo y satisfacción que se ha creado un título universitario en Magia.

No me dirán que este es un país corriente. Al menos es insólito.

¿El primer señor está en ese puesto porque es tonto de capirote o, como decía mi madre: no soc, que m’al fai? Pero seguro que piensa que los que le enchufan los micrófonos para que le oigamos lo somos de remate.

Lo de la titulación universitaria en Magia es tan peculiar como lo fue en su día convertir en Facultad la Escuela de Bellas Artes.

A todos estos ‘creativos’ les aplicaba yo lo del viejo cuento árabe: Mil dinares por la habilidad, y mil palos por la pérdida de tiempo.

¡Ya está bien de distracciones!

Admitamos de una vez que este país es muy, pero que muy, raro.

Puestos a hacer alguna genialidad, podrían empezar por otra parte. Véase: Aliviar a los sufrientes y dependientes, reponer a los desempleados, devolver las casas, evitar la emigración de cerebros, bajarse los sueldos, alegrarnos la vida quitando impuestos indirectos. En tono menor, se podría empezar por no tirar los papeles al suelo, circular por la derecha incluso en las aceras, no embestir con el carrito de la compra, recoger las cacas de los perros.

Todo eso exige educación en civismo. ¿Cómo van a ser cívicos los ciudadanos, si sólo reciben mensajes estúpidos de los que mandan? Lo menos que podemos hacer como protesta es tirar los papeles al suelo, las colillas y dejar que nuestros animales de compañía se caguen, por nosotros, en cualquier parte.