Archivo por días: 2 julio, 2015

El largo camino hacia la democracia

Hace algunos años, tras unas elecciones generales democráticas en Argelia, ganadas por el FIS, Francia, defensora de la Democracia, intervino e impidió que este partido islamista subiera al poder. Ello desembocó en una larga guerra civil cuyas secuelas aún perduran.

En el momento en que un nuevo partido como Podemos, surgido de la iniciativa ciudadana, se alzó con una victoria en las elecciones europeas y posteriormente en unas locales y autonómicas, siendo llave para consolidar gobiernos, se desató una campaña de desprestigio, acoso y derribo de esta formación, de sus líderes e integrantes que aún continúa, pues tenemos en perspectiva unas elecciones generales.

En el momento en que Siriza, con Alexis Tsipras al frente, ganó las elecciones en Grecia, a la que habían llevado otros gobiernos de diverso signo a la ruina, la Unión Europea se lanzó con armas y bagajes al desprestigio y acoso de este partido de izquierda.

La vieja Europa, supuestamente renovada con la Unión Europea, saca del fondo de su armario sus más rancios argumentos para evitar que grupos de izquierda lleguen al poder, amenazando con la total descomposición y con el terror. Amedrentando a la ciudadanía con futuros apocalípticos, en el sentido derivado de este vocablo y no en el auténtico y originario de renovación y esperanza.

Hace ya tiempo que dije que esta crisis económica era en realidad una guerra encubierta, aparentemente incruenta, pero que va dejando cadáveres de parados, de gente sumida en la pobreza y sin esperanza y dando a unos pocos más que ganar que si se dedicaran al mercado negro o al estraperlo propio de las post-guerras.

Malo es que desaparezca esa clase media acomodada que proporciona estabilidad a los países y a cuya ausencia se apunta la falta de desarrollo, cuando se habla del Tercer Mundo. Pero es aún peor que se dude de la cordura democrática de los pueblos, pues si no votan aquello que algunos quieren, es que se están equivocando y hay que enmendarles la plana. Eso, al modo castizo, se denomina ‘pucherazo’ y al menos coloquial es simplemente totalitarismo.

Es cierto que Grecia debe, pero quien haya leído a Joseph Stiglitz, se habrá dado cuenta de que las políticas de las solas finanzas lo que hacen es detener el desarrollo natural de los pueblos, aplazando su recuperación sine die. En España se rescató a los bancos y se espera al santo advenimiento para que sean rescatados los ciudadanos. A Grecia que se atrevió a votar contra las expectativas de los poderosos, se la empuja a votar ‘sí’ o  si no lo hace y gana el ‘no’, a unas elecciones generales, en la esperanza de que el pueblo ‘rectifique’ de una vez por todas su gran error.

Todo esto me recuerda mucho a lo del FIS, se parece mucho a la campaña contra Podemos. Tiene además un terrible sabor simbólico, pues en Grecia nació la Democracia y a nosotros nos ha costado mucho llegar a ella. Ahora que empieza a dejar de ser una democracia formal, no les gusta a los amos del mundo. ¡Qué largo es y qué penoso el camino a la democracia y la libertad!