Archivo por días: 28 mayo, 2016

Por la liga

Cualquiera que vea ese título pensará: Esta chica está fuera de onda. La liga la ganó el Barça y lo que pase en segunda a pocos les interesa.

Pero no, a pesar de que con lo de la Champions los telediaros abren con el asunto, en el mundo pasan más cosas o al menos eso creía yo.

Como se supone que pasan más cosas e importantes, aquí voy a divagar acerca de las ligas; es decir, esos artilugios de goma que hace más de un siglo las personas usaban para sujetarse las medias al muslo.

Resulta que ahora, en una boda, la novia debe llevar una liga, quién sabe por qué, pues las medias se sujetan a la cintura. De igual modo, ahora, en las bodas debe haber damas de honor; unas chicas de diversos tamaños, amigas a poder ser de la novia, que se visten igualitas, con lo que la cosa es bastante difícil y los resultados más bien desiguales, pero con ello -supongo- demuestran su amistad inquebrantable con la novia, pues no sé de qué otro modo se pueda justificar la cosa, si no es por la locura del cariño.

Pues bien, hablando de ‘estas’ ligas, me encuentro en un suplemento de un conocido periódico que uno de los regalos más deseados son las ligas que fabrica artesanalmente una creativa británica, que se comercializan a una media de 80€, y que constituyen  el detalle ‘vintage’ (lo que en otro momento llamaríamos demodé o pasado de moda) que toda novia desea. Siento la pequeña punzada en el estómago que me da cuando creo que alguien me toma el pelo.

Como la mente vagabundea por caminos insospechados, a poco que se la deje, pero manteniendo un cierto hilo conductor – yo siempre he sido muy cartesiana-, paso de las ligas y las damas de honor (una cosa llevaba a la otra) y me encuentro pensando en lo que se llama BBC, que no es una cadena británica de entretenimiento, sino más bien las siglas de algo que en este momento, por lo de la primavera, está muy presente: Bodas, Bautizos y Comuniones. Y como íbamos de trapos, modas y demás, me encuentro con la oferta del look (es decir, el aspecto) que se recomienda para asistir a cualquiera de estas ceremonias.

Bien; a los caballeros traje oscuro, camisa y corbata (una novedad) en los que sólo cambia el ancho del pantalón y de la corbata, de las solapas y de las alas del cuello de la camisa. Es decir los señores han de vestir como siempre, pero no con prendas vintage, porque si se lleva la pata ancha y la llevan estrecha, van dando el cante y viceversa.

Como vivimos en una época contradictoria, a las señoras se les recomienda llevar un vestido ‘midi’, lo que significa a media pierna que, si se observa lo que hay en los escaparates, no corresponde a ninguna tendencia actual y se argumenta que, de ese modo, se va perfectamente a cualquier evento sea de mañana, de tarde o de noche.

Vamos a ver. ¿Por qué los hombres han de ir vestidos como desde que los románticos dejaron las calzas cortas atrás, con la sola variación de anchos y las señoras han de olvidar que hay un modo de vestir de mañana, de tarde y de noche? Las faldas hasta el suelo son sólo para la noche, las cortas de mañana o de tarde, dependiendo del evento. Lo correcto para un acto religioso de mañana (comunión o bautizo) es ponerse un trajecito de chaqueta o un abriguito primaveral. Si la boda es de tarde/noche se puede ir de largo, pero los escotes delanteros o las espaldas al aire es conveniente taparlos en un templo mediante un chal, una capa o incluso un abrigo, por aquello de respeto al recinto sagrado. Aunque en mi opinión este mismo decoro hay que mantenerlo si se trata de una ceremonia civil o lúdica (los Oscars por ejemplo) en donde resulta más bien patético observar la piel de gallina y la sonrisa congelada de las desfilantes por la alfombra. Toda la vida se ha llevado un abrigo o una capa sobre un traje de noche, para no quedarte tiesa, y sólo se han mostrado los escotes en un salón bien caldeado para no coger una neumonía. Claro que ahora que pienso, tal vez sea porque antes de los antibióticos, eran mortales. Ya digo que la mente vagabundea.

Volviendo al asunto. ¿En virtud de qué razón de peso las mujeres han de vestirse de manera inapropiada o se les invita a ello? Esas jóvenes y no tan jóvenes que para ir a un bautizo se ponen un traje largo, palabra de honor o sólo sujeto por unos cordoncillos a la espalda, van en realidad vestidas para un cotillón de fin de año. Pero, si además hacen caso de las recomendaciones, dónde van a encontrar un vestido ‘midi’, cuando ya ni en las tiendas de segunda mano los tienen.

Para cerrar este inconexo discurso apuntaré que temas tan interesantes como estos ocupan un buen número de páginas de un papel muy caro, cuajado además de fotografías de gran formato a todo color. Frente a las noticias de portada del periódico que porta este suplemento, la cosa parece un chiste de muy mal gusto. Pero quizá sea que soy muy susceptible y que tengo una mente errabunda.