Archivo por días: 1 noviembre, 2016

Protestantes

El alcalde de Río, creo, es un pastor protestante recién elegido, también es protestante el presidente de Guatemala y el Papa Francisco va a participar en la conmemoración de los quinientos años de la reforma protestante.

Bueno, pues parece que en Iberoamérica los protestantes, en particular evangélicos que son un número creciente y causa de muchos conflictos de toda índole, empiezan a tomar conciencia ciudadana y a participar en la cosa pública. Ojalá que inculquen a sus comunidades el compromiso cívico que las haga darse cuenta de las desigualdades e injusticias sociales y los impulsen a luchar por la dignidad de todos los seres humanos. Que su actitud sea también acicate para los católicos y los no creyentes para sentirse comprometidos con su entorno.

Muy bien que el Papa vaya a sumarse a las celebraciones en memoria de Lutero y su reforma. Es una gran noticia. Muchas comisiones vaticanas llevan años trabajando en esa línea, pero qué poco trasciende de ello a la feligresía. Qué poca pedagogía hace la iglesia católica, al menos en España, acerca de esas realidades y de que las diferencias son menos que las semejanzas. Tampoco sabe la mayoría de los fieles católicos que si hemos recuperado la lectura de los textos sagrados y el interés por ellos, es gracias a los protestantes y a la reforma de Lutero, aunque tardáramos algo más de cuatrocientos años en enterarnos. Ojalá estos gestos sirvan para que los fieles caigan en la cuenta y reclamen de sus presbíteros una explicación de cuántas cosas que parecían alejarnos, ahora la iglesia católica las ha hecho suyas.

Por otra parte, es sorprendente lo nada que interesa al mundo europeo en general y a los creyentes en particular que se hagan gestos como este. Qué poco bombo se les da. Ni un comentario en facebook, ni uno en twitter, eso sí, páginas y páginas de aparecidos, zombies y máscaras.

Este gesto supone difuminar una frontera que separa a la Europa del norte de la del sur, supone cerrar unas páginas sangrientas de guerras de religión, supone regresar al espíritu evangélico de cercanía y fraternidad. No debe ser muy importante, aunque a mí me lo parezca. Igual es que soy rara.

Ah, se me olvidaba; esa obispo sueca que conocemos porque ha bautizado a muchos miembros de la familia real sueca, con sus ornamentos litúrgicos se saluda afectuosamente con el Papa. ¡Vaya notición! los dos con los mismos símbolos, los dos cabeza de sus iglesias, los dos conmemorando una de las mayores revoluciones de la cristiandad y tan amigos. Muchos comentarios merece la imagen y su contenido. Que no se haga un silencio tan abrumador sobre este hecho.

Recordar

Es triste pensarlo, pero en estos días de Santos y difuntos, lo que viene a ser lo mismo, me vienen a la cabeza tantas personas desaparecidas que, contándolas, me doy cuenta de que ya conozco a más muertos que vivos.

Pero muchos más son los muertos que nadie rescata de la memoria, aquellos de los que nadie se acuerda o que, nosotros que vivimos lejos de ellos, no hemos conocido nunca y sus muertes, sobre todo las violentas, nos resultan algo ajeno.

Hoy hago el esfuerzo de, como dice el Apocalipsis, mirar a esa muchedumbre de túnicas blancas que vienen de la gran tribulación. Esa gente que ha padecido en esta vida por culpa de nuestra indiferencia, del egoísmo y las ambiciones desmedidas. Que gocen de paz y de misericordia, esa que no tuvimos con ellos y que nos perdonen.