Archivo por meses: noviembre 2017

Más poesía

A Luis

Mirando tus ojos

 

Miro tus ojos claros y veo

Sin nostalgia los días de la juventud.

Miro tus ojos y conozco qué es la eternidad;

Como un mar en calma me anuncias

La gloria de la vida que no cesa.

Ya sé que envejecemos,

Ya sé que la pasión no nos ciega

Ya sé que los achaques nos acechan,

Pero tu mano cálida en la mía

Y tus ojos claros, incluso si te has ido,

Me llevan a los días de paz,

A los días de trajín y proyectos,

A los de la incertidumbre y las congojas,

A los del amor desbordado

A los de toda una vida, contigo.

 

 

Para José Ángel

Diálogo

 

Me dices:

  • Si no hay dolor no hay versos.

No lo dudo, pero lo niego.

Porque el dolor es la medida del gozo.

Si aquel se va, queda este

Y engolfados en ese nuevo sentimiento,

podemos pasar días y noches

con los ojos muy abiertos

entre la gloria de la alegría

y el temor de que vuelva el sufrimiento.

Ese temblor ¿no merece un verso?

 

Me dices:

  • Aún así, si no hay dolor no hay poema.

Te replico con fervor,

Con el convencimiento del converso,

Lo siento, pero el poema viene de más allá

Y no es lo que busco, sino lo que encuentro.

Ahí está la vida y es a la que miro,

Entre risas o entre lágrimas,

Y la vida es siempre un verso.

 

Para Montse

Del  hogar

 

El gato, efigie cálida de ébano, ronronea

Inmóvil al pie de la cama recién hecha.

Sueña con los días de caza y su inquieto

Perseguir de aves aventureras.

La calma de su respiración me sosiega

Y es símbolo sedoso de la paz de mi alma.

El gato se despereza y la vida se renueva.

Me sigue y me reclama, frotándose con mis piernas.

El gato no es mío, estoy en su casa.

Me deja ir y venir como si me la prestara.

Un arrebato poético

La poesía es a veces contagiosa

A mis amigos poetas

 

Urgencia

 

El  verso urge y se precipita llamando

a una pérdida todavía no vivida.

El poema se lanza raudo hacia

Una pena de amor que no llega.

¿Son esos lamentos fingidos pura letra?

¿Es ese, sin nombre, oficio de poeta?

Esos versos al acecho,

Ese poema que es amenaza de tristeza

¿de verdad son poesía

O son trabajo perdido de profeta?

No será mejor vivir y esperar a que llegue el verso,

No será mejor que el poema se desplome

Cuando la vida incierta se derrumbe.

A qué tantas anticipaciones.

¿Prisa por vivir o prisa por escribir?

 

Tal vez

 

De un cielo limpio hacer tormenta,

De un mar en calma amenazar galerna,

De los amores serenos hacer tristeza

Y pasión perdida.

De la vida en decadencia precipitar la muerte

Y envolverlo todo en el manto de la nostalgia.

Ya me lamento de lo que no ha sido desgracia

Porque el verso alegre, distendido, no es poema;

Porque la vida en paz no es poética.

Para qué entonces dejas

Los días de apacible monotonía,

De rutina casera y tibia.

No. Esos no cuentan.

Para escribir hay que sufrir.

Tal vez.

Santa María de la Arrixaca en Caravaca de la Cruz

El pasado sábado 18 de noviembre se celebró la peregrinación de la Antigua Hermandad de devotos de Santa María de la Arrixaca al Santuario de la Vera Cruz de Caravaca en su año Jubilar, acompañando a la imagen de la Virgen.

Esta peregrinación tenía como doble motivo el de ganar el Jubileo del Año Santo de 2017 y ofrecer una rogativa para que, por la intercesión de la Virgen, llueva y termine esta terrible sequía que amenaza a los cultivos y a la ganadería de la Región de Murcia.

En el Templete, frente a la Iglesia de La Concepción se reunieron los cofrades, acompañando a la imagen de Santa María de la Arrixaca. Por turnos se portó el palio y la imagen de la Virgen por toda la Glorieta, pasando frente al convento de los frailes Carmelitas, para seguir por la calle Rafael Tejeo y luego a la calle Mayor, pasando por delante del antiguo convento de las Carmelitas, hasta llegar a la Parroquia de El Salvador.

Entrando en la Iglesia de la Concepción

La Virgen en el altar mayor

Caminando por La Glorieta

La Virgen pasa por delante de la antigua casa de don Angel Blanc

La Virgen por la calle Mayor pasa delante de la antigua iglesia de la Compañía

La Virgen es recibida por don Francisco a la puerta de la parroquia de El Salvador

La imagen ocupa su lugar de honor en el altar mayor

Entrando a la explanada del Castillo Santuario

Desde la Parroquia de El Salvador en procesión, precedida de la cruz de Caravaca, se asciende al castillo santuario para asistir a la celebración de la solemne eucaristía.

Se inicia la celebración con el incensado de la reliquia de la Cruz

Y de la imagen de Santa María de la Arrixaca

Tras la celebración religiosa y quedar la imagen de la Virgen en el Santuario para veneración de los fieles hasta su despedida y regreso a su capilla en la Parroquia de San Andrés de Murcia, tuvo lugar la recepción del Señor Alcalde de la ciudad, quien como ya ha ocurrido en otras ciudades de la Región, obsequió a la Virgen con la bandera de la ciudad y recibió una réplica de la Virgen como testimonio de parte de la Hermandad.

Tras este acto institucional se celebró una comida de fraternidad con todos los cofrades.

Fue un hermoso día y esperamos que la Virgen escuche nuestras súplicas y nos conceda la benefactora lluvia.

Majos del Miño en acción

Domingo día 19 de noviembre de 2017. Quedamos con nuestros buenos amigos de La  Torre, en el ejercicio de nuestra autoridad como Majos del Miño 2017-2018. Como es natural se trata de quedar a comer – que otra cosa si no se puede hacer-, pero para que no resulte tan descarado se organizó en el marco de una visita cultural a Cartagena.

No contábamos nosotros en nuestra inocencia con que desde el Pilar de la Horadada a Cartagena se perdieran por el camino ¡Señor, qué cruz! Pero así fue, de modo que la excusa cultural se quedó en una escueta visita al Augusteum, sito en la actual calle caballero. La verdad es que es una excavación bien hecha, bien musealizada y aprovechando el espacio para otros usos acordes con el mundo actual. Nos hicieron precio de grupo y estuvo muy bien. El video explicativo es bastante ilustrativo y con una pequeña explicación que me inventé, pero que resultó convincente, la visita fue todo un éxito.

Eso sí, a la hora de comer, nadie se perdió y todos aparecieron como un solo hombre en la Posada Jamaica. Un negocio familiar de tradición que ha sabido adaptarse a los tiempos actuales, pero que siempre ha ofrecido una muy buena cocina, variada y bien confeccionada. Se había acordado un menú de tapas y raciones para compartir que resultó delicioso. Siguiendo el modo antiguo, chicas por un lado, chicos por otro, ocupamos nuestros lugares en la mesa y nos lanzamos con alegría hacia los diversos platos, sin por eso dejar de hablar y reírnos.

Después de comer, aparecieron Joaquín y su mujer y nos hicieron una visita guiada hasta el cerro de El Molinete, desde el que se divisa casi toda la ciudad, el puerto y las fantásticas ruinas del decumano de la ciudad romana. Allí queda mucha tarea que hacer de poner en valor todo ese patrimonio, pero hay que decir que está muy bien lo hecho hasta ahora. Cartagena se está convirtiendo en una verdadera joya con todo lo que contiene y se puede visitar.

Todo el mundo lo pasó bien y según caía el sol, cada cual regresó a su casa, esta vez sin perderse.

Gente antigua

Cuando uno mira el panorama del mundo a grandes rasgos tiene la sensación de estar mirando a algo sucedido hace muchos siglos, incluso milenios. Gente antigua intentando que prevalezca su hegemonía. Arrebatando territorios a otros, echando a la gente de sus lugares, apropiándose de sus haciendas y malbaratando sus vidas como si estas no fueran nada. Una especie de aristocracia trasnochada, sin ideas, apoyada tan solo en la soberbia de su fuerza. Empleando los viejos argumentos de son ruidosos, son sucios o son diferentes.

Si abrimos el foco observamos como las viejas potencias, que en su momento fueron imperios, quieren a toda costa que su voz se oiga más fuerte y más lejos. Si lo cerramos, pequeños imperios, que ya casi nadie recuerda cuando fueron importantes, tratan de abrir sus fronteras y hacerse con un bocado del vecino.

Algunos recurren a las nuevas tecnologías como si estas por sí solas fueran aval de moderrnidad, pero también en su momento fue una innovación la pólvora o las torres de asalto, los ejércitos montados en elefantes o las ballestas. Lanzar cosas lo más lejos posible para confundir y amedrentar al enemigo, a aquel que nosotros mismos en nuestro afán de poder hemos convertido en rival, es exactamente lo mismo que lanzarse cubierto de pinturas de guerra y dando alaridos al combate cuerpo a cuerpo. Cosas viejas, inventadas por gente de todos los tiempos.

Lo único contemporáneo es la falta de vergüenza que no cesa, la iniquidad contra el semejante que solo hace que crecer, el robo y el dolor que se infligen a los demás, la muerte que campa por todos los lugares a sus anchas. Eso sí es de cada día y del presente que no cesa.

Pero los métodos; la mentira, la extorsión, la corrupción, la calumnia eso es más viejo que el Imperio Asirio, más antiguo que las guerras púnicas. No vamos nunca a oponer verdadera justicia y solidaridad a ese viejo mundo obsoleto. No vamos a enfrentarnos a él con imaginación y creatividad, saliendo de los viejos moldes del terror y las falsas acusaciones. Qué hartazgo.

De un cobarde que quiere ser un héroe

Una forma de parecerse a Peter Pan no es precisamente la de volar o luchar contra los piratas; es la de querer ser siempre un niño que vive en un mundo de sueños y que no desea comprometerse con sus acciones.

Hemos venido asistiendo a una especie de pantomima en la que unos representaban al parecer el papel de los ideales supremos, mientras que otros eran los malditos opresores, negadores de toda esperanza. Y era una pantomima, es decir un juego de espejos y sombras, basado en un discurso mentiroso que ahora llaman postverdad.

Pero quien ha sido protagonista excelso del lado de los soñadores, sigue fingiendo creer en su papel de niño díscolo y terrible, luchador por un gran proyecto y busca no sólo eludir sus responsabilidades, sino que aspira a convertirse en héroe.
No ve que que cuando se juega y se pierde, se paga una penalización. Cuando se manipula y no se consigue el objetivo, hay que ser consecuente y arrostrar las consecuencias.

Ah, no. No. A lo mejor no sólo quiere ser un héroe, sino que desea que como a los grandes libertadores se le haga una estatua ecuestre en el centro de un frondoso parque.

No quisiera yo verme en el papel del escultor.