Archivo por meses: diciembre 2017

Mucha. Un pintor en el mundo real

He tenido ocasión de ver la exposición de A. Mucha en el Palacio Gaviria. Además de las obras y sus procesos, en esta exposición se aporta mucha información acerca del pensamiento y posiciones del pintor. Dando un repaso a su vida, se puede seguir la evolución de muchos acontecimientos históricos de su época, así como de la evolución del pensamiento en el siglo XIX.

No sólo es un pintor y un ilustrador, sino un hombre comprometido con las circunstancias reales de su entorno. Perteneciente a una pequeña nación absorbida por el Imperio austro-húngaro, se convierte en un nacionalista y en un defensor de la cultura y las señas de identidad de su pueblo y de otros pueblos eslavos. Su obra más impresionante rescata la dignidad de su pueblo. Por otra parte, los adornos florales que aparecen dispersos en su obra de cartelería y en sus grandes cuadros recuerdan constantemente las guirnaldas de flores que sus compatriotas lucen como parte de su atuendo tradicional, opuestas a caprichosas formas del cabello que terminan recordando a la caligrafía de los ‘firmanes’ otomanos. De este modo en su obra se puede comprender de manera simbólica cuáles eran los ejes entre los que se movía el mundo en su momento

Pero además de eso, es un hombre interesado por el ocultismo y la teosofía, tan en boga en su época y eso se refleja también en su pintura. Perteneciente al gran movimiento de la fraternidad universal, llegando a Gran Maestre de una logia masónica;  se instala en el centro de esa forma de pensamiento y conocimiento con grandes intereses en el desarrollo social, técnico y científico que se puede observar entre los grandes intelectuales de todas las naciones del siglo XIX.

Podemos decir, pues que Mucha, no sólo creó un estilo propio en la ilustración y en la pintura y otras artes, en el siglo XIX y comienzos del siglo XX, sino que vivió siempre inmerso en las grandes corrientes intelectuales, sociales y políticas de su época. Se puede decir que era un hombre militante y comprometido.

A esto es a lo que me refería en otras reflexiones que aparecen en este blog. Los grandes artistas e intelectuales no son solo seres especulativos que encerrados en su espacio artístico se aíslan del mundo y permanecen en él ajenos a lo que les rodea, bajo la excusa de que ellos no se dedican a la política o al pensamiento. Si no hay una posición frente al mundo, comprometida y que intenta transformarlo de alguna manera, si no hay una posición comprometida con la ética, no existe la estética o esta es vacía e inane y pasará en el momento en que se acaben los reconocimientos coyunturales, los intereses sociales y mundanos. No será nunca una obra artística imperecedera.

A. Mucha, un gran pintor, con una estética muy particular, reconocible e influyente en otros artistas y en toda una corriente, es sin duda un artista universal e imperecedero, no porque creara una moda, sino porque, acertada o desacertadamente, se comprometió con su mundo real y con las necesidades de los pueblos.

 

Cosas sin importancia. Fiestas de Navidad en Vistalegre

La celebración de la Navidad se ha convertido en un comercio, en el que se da mayor énfasis al mucho comer y al mucho gastar en regalos, a poder ser en esos que salen en los anuncios y en las revistas. Pocos son los espacios que en estas fiestas se dejan a las tradiciones que expresan el sentir de un pueblo o a los actos culturales y las expresiones artísticas que señalan a las inquietudes del alma.

En Vistalegre, bajo el lema Una Navidad de cine, sin embargo se está prestando atención a ello. Pocas son las bombillas de colores, pero en la carpa instalada en el jardín de Juan Alcolea, están teniendo lugar proyecciones de cine con un fin solidario, actuaciones de peñas huertanas, entre ellas la del Zaragüel que es de este barrio, con su excelente coro infantil que es una delicia, coros de voces blancas, cantando villancicos, coros de mayores cantando también villancicos, grupos de adultos cantando por las calles y en los comercios de la zona el Despertá. En fin, una explosión de actividades de participación y de compartir, tal como deben ser unas fiestas de Navidad. Por supuesto que se come, desde luego se regalan cosas, pero lo importante es el sentido de pertenencia, el sentido de fiesta de comunidad. Todos somos pastores que van a Belén a celebrar que se ha cumplido la promesa; la mejor promesa que nadie nos podría hacer: Dios con nosotros.

Un Dios que se hace chiquito, un Dios que nace entre nosotros y toma nuestra carne y nuestra forma de vivir para demostrarnos que somos sus criaturas preferidas, la niña de sus ojos.

Me alegro de vivir en un barrio en el que sus gentes conservan el espíritu de comunidad, en que se colabora y se pone lo mejor de cada uno, se comparte y se conservan las tradiciones con entusiasmo, cariño y dedicación. Felicidades a todos. Pasad una buena Navidad y no olvidéis jamás el verdadero sentido de lo que celebramos. Pero… esto no ha hecho más que empezar.

Noche de cine y palomitas

Se canta en el Despertá

El coro infantil de la Peña el Zaragüel

La comisión de fiestas casi al completo

El alcalde visita el mercadillo de arte promovido por la Escuela de Artes

Concierto de voces blancas