Archivo por días: 29 diciembre, 2017

Mucha. Un pintor en el mundo real

He tenido ocasión de ver la exposición de A. Mucha en el Palacio Gaviria. Además de las obras y sus procesos, en esta exposición se aporta mucha información acerca del pensamiento y posiciones del pintor. Dando un repaso a su vida, se puede seguir la evolución de muchos acontecimientos históricos de su época, así como de la evolución del pensamiento en el siglo XIX.

No sólo es un pintor y un ilustrador, sino un hombre comprometido con las circunstancias reales de su entorno. Perteneciente a una pequeña nación absorbida por el Imperio austro-húngaro, se convierte en un nacionalista y en un defensor de la cultura y las señas de identidad de su pueblo y de otros pueblos eslavos. Su obra más impresionante rescata la dignidad de su pueblo. Por otra parte, los adornos florales que aparecen dispersos en su obra de cartelería y en sus grandes cuadros recuerdan constantemente las guirnaldas de flores que sus compatriotas lucen como parte de su atuendo tradicional, opuestas a caprichosas formas del cabello que terminan recordando a la caligrafía de los ‘firmanes’ otomanos. De este modo en su obra se puede comprender de manera simbólica cuáles eran los ejes entre los que se movía el mundo en su momento

Pero además de eso, es un hombre interesado por el ocultismo y la teosofía, tan en boga en su época y eso se refleja también en su pintura. Perteneciente al gran movimiento de la fraternidad universal, llegando a Gran Maestre de una logia masónica;  se instala en el centro de esa forma de pensamiento y conocimiento con grandes intereses en el desarrollo social, técnico y científico que se puede observar entre los grandes intelectuales de todas las naciones del siglo XIX.

Podemos decir, pues que Mucha, no sólo creó un estilo propio en la ilustración y en la pintura y otras artes, en el siglo XIX y comienzos del siglo XX, sino que vivió siempre inmerso en las grandes corrientes intelectuales, sociales y políticas de su época. Se puede decir que era un hombre militante y comprometido.

A esto es a lo que me refería en otras reflexiones que aparecen en este blog. Los grandes artistas e intelectuales no son solo seres especulativos que encerrados en su espacio artístico se aíslan del mundo y permanecen en él ajenos a lo que les rodea, bajo la excusa de que ellos no se dedican a la política o al pensamiento. Si no hay una posición frente al mundo, comprometida y que intenta transformarlo de alguna manera, si no hay una posición comprometida con la ética, no existe la estética o esta es vacía e inane y pasará en el momento en que se acaben los reconocimientos coyunturales, los intereses sociales y mundanos. No será nunca una obra artística imperecedera.

A. Mucha, un gran pintor, con una estética muy particular, reconocible e influyente en otros artistas y en toda una corriente, es sin duda un artista universal e imperecedero, no porque creara una moda, sino porque, acertada o desacertadamente, se comprometió con su mundo real y con las necesidades de los pueblos.