Asuntos baladíes

Queridos lectores ocasionales y asiduos:

He decidido introducir una nueva categoría en la clasificación de entradas de este blog. Se llama ‘asuntos baladíes’.

Últimamente me asaltan pequeñas situaciones cotidianas que provocan en mí pensamientos que me parece excesivo denominar ‘reflexiones’ o incluso ‘opiniones’. A falta de un encabezamiento mejor, he venido colocando esas cosillas insustanciales bajo el epígrafe ‘opiniones y reflexiones’. Sin embargo, pensándolo bien, se trata de cuestiones sin importancia que responden mejor a la idea que encierra el adjetivo ‘baladí’.

Sea porque esta palabra es de origen árabe y me produce cierta empatía, por lo de mis  orígenes, tal como me la producen términos como albayalde, alcorque, acequia o aljófar, sea porque en verdad su traslación de sentido es algo que invita a reflexionar; de ser una cosa de pueblo, baladí ha pasado a significar ‘sin importancia’, por aquello del papanatismo que nos invita a despreciar lo propio y ponderar lo ajeno, lo cierto es que abrir un nuevo apartado con ‘asuntos baladíes’ me pareció lo más adecuado para estas pequeñas cosas sin importancia, pero que te asaltan en la vida cotidiana.

Espero que la nueva sección os sea de interés, porque todos estamos más sometidos a las pequeñas cosas que a los grandes acontecimientos y los pensamientos profundos y solemnes.

Un cordial saludo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *