Preguntas a un abogado

Tengo algunas preguntas para un abogado.

Expondré primero la circunstancia. Una persona descubre que está circulando sin seguro obligatorio en el momento en que la detiene la Guardia Civil de tráfico por un problema en carretera. Sorprendido el ciudadano por la situación, una vez que regresa a su domicilio se pone en contacto con su aseguradora y esta le contesta que ha rescindido unilateralmente el contrato, cosa que al parecer está autorizada a hacer. Así mismo informa de que ha comunicado con tiempo la circunstancia al asegurado por medio de un burofax que se entregó en una dirección errónea, a pesar de que en la aseguradora de marras tenían el nuevo domicilio del asegurado, ya que este había asegurado en la misma compañía su domicilio habitual. Al parecer esta circunstancia es también correcta, pues la compañía no está obligada a asegurarse de que el asegurado (no es un juego de palabras) ha recibido la comunicación. Bien hasta aquí, ningún problema. ¡Qué se le va a hacer! parece que no queda nada más que decir.

Pero yo tengo una primera pregunta: ¿No incurre en responsabilidad penal (moral desde luego) una compañía a la que cualquier ciudadano ha de recurrir obligatoriamente para poder circular con un vehículo a motor? ¿No deja al ciudadano en total indefensión el que no tenga seguro y que le haga incurrir involuntariamente en un delito de responsabilidad civil que, en su caso, puede llevar aparejada una pena de cárcel? ¿No se puede entender eso como inducción al delito?

Segunda pregunta: ¿El asegurado no debe entender jamás que la aseguradora defiende su seguridad?

Bien. De esta circunstancia se deriva otra cuestión así mismo preocupante. La Guardia Civil, haciendo el uso debido de su obligación, impone una multa de 1500 € al asegurado que no viajaba con el vehículo debidamente asegurado por lo ya dicho. Efectivamente se trata de una infracción grave y esa es la cuantía correspondiente que se entiende que debe ser ejemplarizante.

Pero, ¿atiende ese baremo a las circunstancias de la persona que ha sido objeto de sanción? En los días en que se puede alegar para rebajar la multa o solicitar que se levante la sanción se puede argumentar que, en los cuarenta años de vida del sancionado y en los veinte que lleva de vida laboral, jamás ha ingresado al mes por su trabajo 1500€. Que tal como están las cosas parece imposible que alcance ese nivel de ingresos en los próximos diez años. Se puede argumentar que ese individuo es un emprendedor que da trabajo a otras personas, que no ganan mucho más, pero que eso les permite salir adelante. Se puede argumentar que cuando trabaja para la Administración jamá le pagan en los días establecidos por la ley y mucho menos cuando lo contrata una compañía privada, sin que nadie le compense por ello.

En fin. Hay cosas que suceden cada día que ponen de manifiesto a qué niveles de indefensión se ve sometido el ciudadano que además es o intenta ser cumplidor de las normas. Se deduce que las normas no están hechas para  protegerle, en absoluto, sino más bien para burlarse de él.

Creo que nuestros políticos que tan enzarzados están y tan ensimismados se ven, deberían ocuparse de estas cosas y, por otra parte, todos esos expertos en leyes que se mueven en el entorno de las Organizaciones de Consumidores tal vez deberían emplear su tiempo en buscar el modo de defender a los ciudadanos de compañías como las de seguros., señalando estos extremos que si bien pueden ser legales, sólo van a favor de una de las partes; el beneficio de la propia compañía.

Para mayor abundamiento, la compañía de seguros, una vez que da de baja unilateralmente a un usuario puede borrar todo su historial, con lo cual pierde la posibilidad de conseguir bonificaciones en otra compañía. Se ha observado además en este incidente que algunas compañías de seguros no aceptan como cliente a alguien que procede de otra determinada compañía. ¿Qué significa eso, que se trata de un monopolio?

Creo que si algún abogado lee esto no tendrá más remedio que reflexionar sobre ello y quizá, tal vez, si no trabaja para una compañía de seguros es posible que le entren ganas de pleitear o de plantear reformas a las normas que rigen estos asuntos. No creo que haya nadie por ahí capaz de eso. Pero como soy optimista por naturaleza diré: nunca se sabe.

2 comentarios en “Preguntas a un abogado

  1. Buen análisis acerca del dilema que casi siempre embarga al que escribe.
    Lo que importa -y lo que el lector valora al fin y al cabo- en la creación literaria es si con ella se transmiten emociones. El que escribe y relata sobre un hecho acaecido, si no se inviste con el sayal de la creatividad y la imaginación, no suele pasar de cronista, que es una tarea muy loable, por otro lado. El creador literario trasciende el hecho acaecido o inventado y actúa como artista, como demiurgo, en definitiva, que gusta de mover los hilos de la trama y decidir sobre el destino de los personajes y de las cosas. O sea, que sí, que casi siempre hay cierto tufo a erotismo del poder, sobre todo cuando se escribe una novela.

    1. Parece que tu comentaro va mas en linea con la reflexion en torno al libro de Luis Leante. Pero ha salido aqui y cualquier lector perspicaz se dara cuenta. Gracias Pepe por tus siempre acertadas palabras.

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