Viernes Santo en Totogalpa

El Viernes Santo es, en cualquier caso, un día intenso. Son muchas las emociones que se desbordan en este día en que el mundo recuerda y actualiza cómo se puede matar a todo un Dios encarnado, mediante falsos testimonios y acusadores comprados. No es difícil hacerse una idea de lo que hace dos mil años ocurrió, porque pasa cada día ya que ambición, soberbia, falsos respetos y desidia siguen abundando y son más fuertes que la bondad, la misericordia y el perdón.

No es de extrañar, pues, que en Totogalpa en este día se acumulen las demostraciones de fe tradicional, de oración y culturales que evocan aquel juicio injusto que condenó a una muerte ignominiosa al más dulce y bueno de los hombres, que además era Hijo de Dios.

Se inició el día con el Via Crucis hasta el Calvario, siguió con los Oficios y más tarde con la Procesión del Sepultado. Ya anochecido, tuvo lugar la representación de la Judea, llevada a cabo por el Grupo cultural Don Bosco que recrea las escenas más notables de la Pasión.

Los testimonios gráficos os permiten constatar cómo desde los niños a los ancianos, todos participan. Los pequeños penitentes que representan al Nazareno, a San Juan y a las Santas Mujeres. Los vecinos que adornan las estaciones y componen las artísticas alfombras. Las fuerzas del orden que vigilan para que no haya incidentes. Los porteadores, las señoras que perfuman al Cristo yacente y luego con devoción reparten los algodones olorosos, los que visten a las imágenes, los monaguillos, el presbítero y el pueblo, cargando sus sombrillas multicolores que sigue al cortejo. Los de la música enlatada que siguen con un carro a la procesión. Los que representan a los diablos (centuriones) que quedan derrotados al paso del Cristo muerto pero triunfador de la Muerte y el Pecado. Su fiel madre, su amiga Magdalena y su amigo, casi hermano, Juan, todos forman parte del cortejo, aunque se les mezclen los atributos y símbolos, como ya he señalado a los que me siguen en Facebook. Aquí no hay imágenes de los centuriones, tradición local totogalpina, porque ya en su día les dediqué atención. Solo empleo fotografías nuevas, en las que ser pueden apreciar los esfuerzos de todos para vestir dignamente a las imágenes.

De la representación de la Judea se recogen algunos instantes. Hay que decir que se van superando los actores cada año y se van ampliando los medios tanto de vestuario como de sonido, con el apoyo popular y del gobierno municipal.

La Procesión

La Judea

Ante Anás y Caifás

La traición de Judas

La lamentación de Pedro

La tentación de Cristo en el Huerto

La mujer de Pilatos

El resucitado y la Magdalena

Guardando el sepulcro

La última cena

El centurión

Ante Herodes

Ante Pilatos

La Crucifixión

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