Crema de guisantes con jengibre y Conejo guisado

Parece ser que el jengibre posee una serie de virtudes depurativas que van muy bien para el hígado y otros problemas relacionados con el aparato digestivo. Por probar no pasa nada. La verdad es que su sabor un poco picante es muy agradable en su justa medida. Ahora además estas raíces se encuentran  en todos los mercados.

Por otra parte es muy recomendable la carne de conejo que, por supuesto, se puede hacer de mil maneras, entre ellas a la plancha, pero aquí procuramos huir de la parrilla y la plancha y procuramos darle un poquito más de sabor a las cosas, para no caer en el aburrimiento y la desgana.

A los que no somos muy comedores, se nos puede mantener el interés variando la comida y dándole nuevos impulsos, sin recurrir a sofisticaciones excesivas que no tienen cabida en el menú diario de una casa. Por otra parte, no hay cosa más triste y deprimente que aburrirse de comer y si es por causa de achaques es todavía peor y pasaría como en el chiste: ¿Viviré más?. No, pero se le hará más largo. Y no queremos eso.

Crema de guisantes con jengibre

Ingredientes: Guisantes, sin las vainas (pueden ser de lata o congelados, depende de la prisa que se tenga) cebolla picada y una rodajita de jengibre fina por cada plato. Potestativo caldo de verduras o de pollo en lugar de agua. Tostones de pan, mejor al horno que fritos.

Se rehoga la cebolla con el jengibre y cuando está doradita se echan los guisantes. Se les da un par de vueltas y se añade el líquido y la sal. Para hacerlo más ligero es mejor poner solo agua sin más. Se deja cocer hasta que todo esté tierno, se pasa por la batidora y el chino y listo. Se sirve con curruscos de pan (tostado mejor que frito)

 

Conejo guisado

Ingredientes:

Conejo troceado, sacar el hígado, vino blanco, agua o caldo, pimientos rojos y verdes, ajos, tomillo, romero, canela, pimienta negra y sal.

Se pone aceite en la cacerola y se pasa el hígado para sellarlo. Se echa en el vaso de la batidora y se reserva. Se salpimenta el conejo. En la cacerola y con el mismo aceite, se pone a rehogar el ajo con los pimientos troceados pequeñitos (pueden ser congelados). Se añade el conejo para que blanquee. Se pone en el vaso de la batidora un chorrito de vino, tomillo, romero y canela al gusto y se bate hasta que haga un líquido espesito. Se vierte sobre el conejo y se le añade líquido para que apenas lo cubra, una vez que haya reducido un poco el vino. Se comprueba de sal y se deja cocer hasta que la carne esté tierna (30mns suele ser suficiente a fuego medio/bajo). El jugo debe reducirse bastante, si no es así dejadlo 10 mns. más cociendo destapado. Y buen provecho.

La canela es también muy buena para quienes desean darle un punto dulce a cualquier cosa sin usar azúcar, por aquello de la diabetes.

Por eso y por las propiedades del jengibre os recomiendo:
Té de jengibre.

Durante diez minutos se pone a cocer una rama de canela con una rodajita de jengibre por cada taza que se vaya a hacer. Una vez cocido y habiendo tomado un precioso color rojizo se puede guardar varios días en una botella de cristal en la nevera o fuera. Se le puede añadir un chorro de limón y también aclarar con agua. Yo suelo hacer medio litro como os he indicado y luego añadir otro medio para aclarar. Se puede tomar a media mañana o a media tarde como refresco o templado. Es también depurativo del riñón y del hígado. En cualquier caso es agradable de tomar y no hace daño. Ayuda a tomar la cantidad de líquido que se debe ingerir a lo largo del día.

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