Caravaca, 23 de octubre, con todos extraños

En la tarde del 23 de octubre ha tenido lugar la presentación de Todos extraños en Caravaca de la Cruz. En dicha presentación intervinieron Paco Marín, editor, Pepe Fuentes, Profesor y comentarista de la novela y la autora, con la compañía del concejal de fiestas y eventos Juan de Leon y con el acompañamiento incomparable de Reyes Aznar, voz, y Ramón Vergara, guitarra.

Voy a dedicar unas palabras especiales a Reyes y Ramón. Abrieron el acto con la interpretación de una célebre canción de la famosa cantante libanesa Fayruz, todo un fenómeno cuya fama tocó su máximo en los años 70 y 80 del siglo pasado. Reyes cantó en árabe Madinat al -Salat (ciudad de oración) que se refiere a Jerusalem como lugar de paz y oración, lugar de espiritualidad y confraternización de las tres religiones monoteístas. Ese canto es más bien la expresión de un deseo nunca hecho realidad. Pero la canción es bellisima y Reyes hizo de ella, aunque no conoce el árabe, una interpretación magistral, llena de sentimiento y sensibilidad que le agradezco con el alma. Para cerrar el acto, Ramón interpretó a Tárraga, el capricho árabe, que es una preciosidad en su dificultad técnica, pero su aparente sencillez melódica y constructiva. Una apertura y un cierre de oro para una velada que resultó muy agradable.

Paco Marín no es un editor tal como suelen ser los de hoy en día. Es un amante de la literatura en profundidad y que inmerecidamente, creo, me profesa un gran afecto que yo trato de corresponder y que además le agradezco mucho porque resulta sumamente estimulante. Siempre dice de mi obra palabras atinadas y elogiosas que me sirven de acicate para escribir y mejorar, volviéndome tan exigente como merece su aprecio.

Pepe Fuentes hizo una lectura de la novela sumamente interesante, haciendo hincapié en el valor de los espacios y la capacidad de describirlos y crear ambientes. Todos los que me conocen saben de mi afición a la decoración, que no es otra cosa que el afán por crear atmósferas que sirven al propósito al que se destina un lugar o un espacio. Reproduzco algunas de las cosas que dijo:

  • Creo que se le da bien eso de crear ambientes, sea de forma plástica, en la vida cotidiana, o mediante la narrativa. De verdad pienso que, quizá de manera inconsciente, Montse aplica a la narrativa los mismos criterios que hace en la pintura o la decoración:

¿Por dónde entra la luz al párrafo? ¿A qué hora?

¿Es acertado el uso de espejos narrativos para ampliar la sensación de espacio en las escenas que se relatan? ¿Qué color le viene bien a la idea? ¿Qué palabra amuebla mejor la frase? ¿Qué textura literaria es la adecuada?

Cuando lean “Todos extraños”, podrán comprobar que su narrativa es precisa, honesta, alejada de cualquier atisbo de cursilería o de intencionalidad comercial. Yo etiqueto a Montse como una “DECORADORA DE PALABRAS”. De la misma manera que describe un mueble de estilo colonial, de tal forma que llega a darle al lector la impresión de QUE QUIEN LEE SE ENCUENTRA DENTRO DE UNO DE LOS CAJONES y deambula por las tripas del mueble, igual te describe un personaje, o un rostro, con tal aluvión de detalles que te permite tocar, oler y andorrear por sus pliegues, algo que solo está al alcance de los narradores de calidad cuando, por la forma de describir, permiten al lector ser parte activa de los relatos.

Y al igual que en el arte de la decoración, Montse utiliza en su narrativa DIVERSIDAD DE MATERIALES QUE ACTÚAN COMO ELEMENTOS ATEMPORALES QUE CONFIGURAN, EN DEFINITIVA, SU TALANTE LITERARIO: ahora introduce “piedra” para describir paisajes y ambientar la vida cotidiana, ahora mete “hierro” para comunicar los desajustes que genera, por ejemplo, la guerra en las personas, o construye escenas a base de “madera”  o “tierra” de diversas texturas para hacernos llegar las relaciones entre las personas. Pero Montse, a menudo, hace de tejedora y nos sorprende utilizando urdimbres de fibras finas consiguiendo tejidos literarios que aparecen suaves y delicados al tacto del lector… ¿Cuándo ocurre esto?; esto ocurre cuando la autora nos muestra los entresijos de los sentimientos de las personas, las emociones de los personajes que describe.

Las aportaciones de Pepe en el comentario de mi novela, a ratos hiperbólicas, no dejan de ser la muestra de un lector inteligente que sabe captar detalles sugerentes y acertados. Es un privilegio contar con lectores tan atinados y exigentes que impulsan a esmerarse al autor.

En mi intervención y apoyada en las aportaciones de Paco y Pepe resalté algunos de los temas que quería señalar con mi novela. Quizá el más importante sea el de la expatriación, el trasterramiento que significa desarraigo y que nunca consigue la total integración, a pesar de que el emigrado trate de imbuirse del espíritu de la tierra que lo acoge y no haya impedimentos manifiestos.

Tras las intervenciones obligadas, se desarrolló un breve coloquio que animó a varios asistentes a laznzar sus preguntas, lo que es señal inequívoca de que la gente estaba allí a gusto y relajada y no sentía ese miedo escénico que se produce cuando una acto se vuelve muy frío y excesivamente solemne.

Fue una velada, pues, completa y enriquecedora desde todos los puntos de vista.

En el diario La Opinion, salió esta entrevista el mismo día de la presentación en Caravaca. Responde con bastante fidelidad a la conversación que mantuve unos días antes con el periodista, aunque no apreció la ironía de alguna de mis expresiones. Pero puedo suscribirla sin más reproches.

Montserrat Abumalham: «Por mucho que un inmigrante se mimetice siempre será un extranjero»

«Hay una generación, de edad provecta, que merece un hueco en el panorama literario»

Enrique Soler 22.10.2019 | 21:31

Montserrat Abumalham: «Por mucho que un inmigrante se mimetice siempre será un extranjero»

La autora de origen libanés presenta esta tarde en Caravaca de la Cruz su último trabajo, Todos extraños, una novela inspirada en su familia, «sin que por ello deje de ser una obra de ficción». En ella, Abumalham trata cuestiones universales como las relaciones entre padres e hijos, las guerras y la vida del expatriado.

La Casa de la Cultura ‘Emilio Sáez’ de Caravaca acoge, a las ocho de esta tarde, la presentación del último trabajo de la autora de origen libanés, afincada en Murcia, Montserrat Abumalham. Se trata de Todos extraños, una obra editada por Tirano Banderas, que estará representada por Francisco Marín. Al acto también asistirá, además de la autora, el profesor y escritor José Fuentes, y habrá acompañamiento musical a cargo del dúo Hispania: Verso y madera, compuesto por la actriz y directora de teatro María Reyes Aznar y el guitarrista chileno Ramón Vergara.

Todos extraños es una novela inspirada en la familia de la autora, sin que por ello deje de ser una obra de ficción. «No es una crónica histórica con la excusa de la familia, sino que se trata de una novela», apunta Abumalham, quien detalla que sus padres proceden, cada uno, de los dos extremos del Mediterráneo: «Mi padre es del Líbano y mi madre catalana. Se conocieron en Marruecos durante el protectorado español, y es justo ese episodio el que a mí me provoca cierta curiosidad. Yo siempre he tenido muy interiorizado un discurso con el que contar cómo se conocieron, y un día, hablando con un amigo, me dijo que la historia daba para una novela», confiesa la autora, que, no obstante, reconoce que tuvo que inventar el 90% de la historia: «El discurso tópico que tenía se quedaba muy corto», señala.

En cualquier caso, Oriente Medio, Cataluña y Marruecos son los lugares a los que nos traslada esta novela, y su tiempo se desliza desde los años veinte hasta la década de los noventa del siglo pasado. «Éstos son lugares de partida, ya que ambos tuvieron que emigrar para acabar conociéndose en Marruecos, pero lo importante es su traslado a otro espacio, lugar y ambiente; esto es algo que les va a condicionar y cambiar la vida», apunta Abumalham.

Con un estilo narrativo muy personal, cargado de referencias culturales y temporales que sitúan los hechos para hacerlos reconocibles y propios de cada momento histórico, se nos presentan los diversos personajes de la novela, que ofrecen una versión del mismo acontecimiento y de los efectos que ha ido produciendo en su propia existencia, conformándola y desviándola de sus intenciones, sin que se sepa realmente cuáles son las razones últimas de sus actos y decisiones.

Tres cuestiones fundamentales

En este trabajo, Abumalham reflexiona acerca de al menos tres cuestiones fundamentales. La primera de ellas es cómo los hijos no llegan a conocer nunca cuáles son las razones profundas que impelen a sus padres a actuar de un modo u otro. «He querido hablar de la relación de los hijos con los padres, y he llegado a la conclusión de que los hijos sabemos muy poco de nuestros padres…», asegura la autora, que, en este sentido, matiza que «sobre todo sabemos poco de sus intereses personales y de las razones que les mueven a realizar determinadas cosas. En definitiva –resume–, los hijos seguimos a los padres, pero no sabemos muy bien cuáles son sus motivaciones profundas».

La segunda gran cuestión es la influencia que la violencia y las guerras tienen en el devenir de las vidas de personas que ni intervienen en ellas o ni siquiera están en el escenario de las mismas. La tercera cuestión hace referencia al hecho de vivir expatriado: «Por mucho que un inmigrante se mimetice con el lugar de recibo siempre será un extranjero, y un extranjero mirado con recelo».

Sin embargo, esta no es la única barrera que la autora libanesa tiene que superar. Recientemente se celebraba el Día de las Escritoras y Abumalham explica que, en este sentido, aún quedan muchos techos por romper, «sobre todo, no solo en el presente y de cara al futuro, sino también de cara a la reavivación de grandes autoras que han pasado al olvido», señala. «Gabriela Mistral, por ejemplo –insiste–: le dieron un Premio Nobel en 1945 y prácticamente ha desaparecido del panorama literario. ¿Cómo es posible que nadie lea a Gabriela Mistral hoy día? ¡Es una Nobel y está olvidada!». Por último, Abumalham recuerda sobre las mujeres que escriben en la actualidad que existe una generación «que merece mucho la pena» y otra, la suya, «de una edad ya provecta, que ha empezado a escribir ficción un poco tarde y que mereceríamos tener un espacio en el panorama literario», reclama.

Por último, la autora de origen libanés adelanta que está escribiendo un libro de cuentos pensando en sus nietos, «y no son cuentos de imaginación, sino más bien cuentos que se refieren a recuerdos o vivencias que se producen dentro de la familia; un trabajo para que ellos recuerden en el futuro qué pasaba en los veranos o en casa de los abuelos», concreta Abumalham, que matiza que se trata de un libro que nace con la idea de que sea ilustrado. En cuanto a su próxima novela, desvela que «está arrancando en este momento», y cree que «tendrá cierto interés, ya que trata dos temas que de alguna manera son universales: la violencia intrafamiliar y el despojo del que emigra de un lugar, es decir, los parientes que se quedan en el lugar de origen y se adueñan de las propiedades del emigrado, una circunstancia que frena el regreso del emigrante, que, de alguna manera, le corta el regreso a la patria» .

Montserrat Abumalham cuenta con numerosas publicaciones de carácter científico, entre las que cabe señalar El Islam. De religión de los árabes a Religión UniversalLiteratura árabe cristianaSímbolos y mitos en la literatura árabe contemporánea, además de traducciones como Érase una vez… (antología de relatos breves), Los Molinos de Beirut o algunos textos del poeta Mijail Nuayma y del escritor y diplomático libanés Tawfiq Yusuf Awwad. En los últimos años ha repartido su actividad entre la creación literaria, tanto en prosa como en verso, y la cooperación al desarrollo desde la Asociación Tacaná, con sede en Murcia. De su producción de creación destacan ¿Te acuerdas de Shahrazad? (2002) y De la ceiba y el quetzal. Cuentos de Centroamérica (2016).

 

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